Con grandes desafíos por delante, el Caribe se enfrenta a uno de sus mayores retos históricos: retomar las riendas de la industria de la hospitalidad y salir avante de una de las crisis más caóticas; reactivar, adaptar y cuidar parecen ser ejes claves para la nueva era del turismo en la región.

2021 marcará el proceso de continuidad en la recuperación de sus mercados, sobre todo Sudamérica y Europa, “esperamos que en el segundo semestre los números empiecen a acercarse a los de años anteriores; bodas y congresos empezarán, poco a poco, a recuperarse en el transcurso del año. Sin duda 2021 será mejor que 2020”, aseguró Darío Flota, director del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ).

2019 fue un año prometedor, pese a situaciones que ensombrecieron el panorama del crecimiento turístico en el estado, como la falta de promoción institucional del país, la presencia de sargazo en las playas, las aisladas expresiones de violencia entre locales y la insuficiencia de recursos para estar presentes en los principales países emisores de turismo, las estadísticas se acercaban a 23 millones de visitantes entre aéreos, de cruceros y del cruce fronterizo con Belice.

2020 iniciaba con buenos augurios, la temporada alta invernal que brinda la mayor llegada de visitantes norteamericanos de Canadá y Estados Unidos fluía con normalidad y buena ocupación durante los primeros tres meses y hasta mediados de marzo, pero con la pandemia, todo cambió.

“Durante los primeros meses, el CPTQ aprovechó la circunstancia de no tener personas en lugares públicos y “levantó” imágenes para el lanzamiento de una primera campaña, El Paraíso Puede Esperar, misma que usamos en abril y parte de mayo, ya para el 28 teníamos otra, Caribe Mexicano, Lo Mejor de Dos Mundos”, recordó Darío Flota.

Mayo fue el mes clave de la reactivación. Por un lado, la Secretaría de Turismo estatal preparó la certificación en protección y prevención sanitaria en instalaciones turísticas, la cual le valió al Caribe Mexicano ser el primer destino en América en recibir el sello Safe Travels del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, WTTC.

El factor definitivo fue la decisión de declarar a la actividad turística en el estado como esencial.

Así, el 1 de junio los hoteles pudieron iniciar con las adaptaciones en sus instalaciones y lograr estar en condiciones de reabrir sus puertas a partir del día 8; esa fecha marcó el inicio del proceso de recuperación.

La reinstalación de vuelos empezó de manera creciente y sostenida, la cual se mantiene hasta ahora. De junio a noviembre se han recibido más de 2.4 millones de visitantes, sin que esto represente un crecimiento en el número de contagios.

La disponibilidad de asientos de avión procedentes de Estados Unidos muestra, hasta ahora, cifras superiores a las que tenían el año pasado, dada la circunstancia de que aún hay países que prohíben la llegada a sus visitantes.

Sin operación de cruceros todavía, afectando seriamente a Cozumel y Mahahual, con el cruce fronterizo con Belice cerrado afectando a Chetumal y la falta de visitantes europeos afectando a la Riviera Maya, el Caribe tuvo un balance anual agridulce, aun con la gran recuperación desde junio.

Quintana Roo se quedó sin varios millones de visitantes en 2020 que, por supuesto, esperan recuperar durante este 2021.

República Dominicana apuesta por la confianza
El país caribeño tiene uno de los planes más completos y efectivos en el mundo para garantizar la seguridad de sus viajeros, ya que es el único que cuenta con un seguro de asistencia médica para turistas, cubierto al 100 por ciento por el gobierno dominicano.

 “Este seguro contempla todas las incidencias derivadas por Covid-19, visitas ambulatorias, hospitalizaciones y medicinas, estadías prolongadas debido a emergencias médicas, atención de especialistas, gastos de hospital y costo de penalidades por cambios de vuelos. Lo que buscamos es generar confianza. Queremos que nos visiten, pero para ello debemos garantizar la salud”, indicó Carolina Pérez, directora de la Oficina de Promoción Turística de República Dominicana en México.

Este plan de asistencia al turista se activa al hacer check-in en el hotel y estará vigente hasta el 30 de abril de 2021.

Además, a partir del 1 de enero, es de manera obligatoria entregar un formulario electrónico, al entrar y salir del país, en donde el viajero detalla su estado de salud. “En él hemos integrado a migración, aduanas e instituciones de salud”, aseguró Carolina.

"La belleza irrepetible de sus costas bañadas por aguas del Atlántico y del Caribe, las rutas ecoturísticas, la arquitectura colonial, la gastronomía de herencias europeas, africanas y taínas, además de su legado musical como la bachata y el merengue, son cartas de presentación imprescindibles del destino. Pero, junto a ellas, la apuesta oficial es garantizar estadías donde el placer no esté comprometido con la seguridad médica", destacó.

Desde la apertura del país, el 1 de julio de 2020, implementaron acuerdos interministeriales que nacieron del asesoramiento de profesionales de la salud y del diálogo con la iniciativa privada, la ocupación hotelera -para propiedades de más de 500 habitaciones- quedó limitada al 30 por ciento el primer mes, 50 por ciento en agosto y 75 por ciento a partir de diciembre, dando como resultado que obtuvieran rápidamente las certificaciones internacionales como Safe Travels y Bureau Veritas. También como medida de prevención cerraron sus vuelos provenientes de Inglaterra y Venezuela.

“Para República Dominicana el turismo es el eje central de la economía, por lo que es muy importante la recuperación; en 2019, recibimos casi 7 millones de turistas y de enero a noviembre de 2020 llegaron sólo 2 millones. Estas fechas navideñas recibimos 200 mil. No podíamos darnos el lujo de permanecer cerrados”, refirió Carolina, quien cree que uno de los éxitos que tuvo el sector para iniciar con la recuperación fue unir al sector público y privado para poder sacar adelante todas las iniciativas.

En cuanto al tema de los cruceros, aseveró que sus puertos están abiertos, sin embargo, depende de las navieras internacionales la fecha en la que decidan zarpar y llegar a su destino. “No hay que olvidar que estamos trabajando con lo más complicado que existe, que es el miedo, por eso nos esmeramos en generar confianza”, reiteró.

Hasta 2019, nuestro país era el destino emisor que más crecía hacia la República Dominicana; no está en su top 10, pero tenía un crecimiento de más de 20 por ciento anual. De 2017 a 2019 tuvieron 56 por ciento de incremento de los mexicanos que visitaron el país caribeño.

El Heraldo de México

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