Aun y cuando forma parte de los proyectos “estrella” del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, el Corredor Interoceánico podría comenzar operaciones hasta 2021, en la recta final de la administración del gobernador Alejandro Murat, luego de aterrizar una inversión inicial de ocho mil millones de pesos en el Istmo de Tehuantepec y superar la resistencia de comunidades indígenas.

Pese a los múltiples anuncios del gobierno federal y visitas del presidente, el proyecto para la modernización de redes del ferrocarril, infraestructura carretera regional y la ampliación de los puertos Coatzacoalcos y Salina Cruz presenta avances mínimos.

En la presentación del proyecto, el Gobierno de la República sostiene que a pesar de la importancia estratégica del Istmo de Tehuantepec, de su disponibilidad de recursos y su potencial, es actualmente una de las regiones de mayor atraso económico y marginación social.

Justifica que las causas de dicha situación provienen de que ha permanecido fuera de las estrategias, planes de desarrollo y programas de inversión pública.

“La instrumentación del Programa para el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec requiere de la voluntad política y de la participación de los tres niveles de gobierno, grupos de interés y sociedad civil, en especial del convencimiento de la necesidad del cambio, de que el cambio es posible y de que se puede vivir mejor”, se lee en el proyecto.

Apenas el pasado 14 de junio, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador emitió un decreto para la creación del organismo público descentralizado Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), que busca desarrollar una plataforma logística para integrar la prestación de servicios entre los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz y su interconexión mediante un ferrocarril que una el Pacífico y el Golfo de México.

El proyecto permitirá “contribuir al desarrollo de la región del Istmo de Tehuantepec, con una visión integral, sustentable, sostenible e incluyente, fomentando el crecimiento económico, productivo y cultural” de la región, añade.

El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec prevé entre sus acciones procurar con inversión pública y privada, la construcción de la infraestructura física, social y productiva necesaria para fortalecer la base económica del Istmo.

Así también contempla la colaboración con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) para que preserve la cultura, costumbres de la región del Istmo, la identidad de los pueblos indígenas y proteja los recursos naturales.

Establece que para el ejercicio de sus funciones, el organismo se auxiliará de las unidades y de los servidores públicos que determine su estatuto orgánico, el cual deberá ser emitido en un plazo no mayor a 180 días naturales.

Se establece que los recursos del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec provendrán cada año del Presupuesto de Egresos de la Federación.

Para el investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Gilberto López y Rivas, excolaborador cercano de López Obrador, el Corredor Interoceánico no es más que “resucitar” el Tratado McLane–Ocampo del siglo XIX, en el que se cedían las líneas del ferrocarril a Estados Unidos para el tránsito de sus mercancías.

“De manera entre cándida e ingenua, el presidente de la República dice que es para comunicar la costa este de los Estados Unidos con la costa oeste de los Estados Unidos, sin duda es un proyecto plegado a los intereses de otra nación”, afirma.

Desde su punto de vista, se trata de comunicar el Golfo con el Océano Pacifico, pero al servicio de las corporaciones capitalistas, porque no trae desarrollo para los oaxaqueños y dividirá al país en dos, aunado a que será un golpe contra la territorialidad de los pueblos indígenas.

López y Rivas sostiene que poner en marcha el proyecto para el Istmo de Tehuantepec es un gravísimo error político, social y económico, “porque se hace bajo las viejas concepciones de progreso que tiene la nueva administración federal, al no preguntar a los pueblos cómo quieren vivir, sino se les impone un modelo”.

Las consultas a pueblos y comunidades indígenas han sido simuladas y amañadas, porque no tienen base ni en la Constitución, ni en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), porque se emitió un decreto previo a las consultas que significa un atropello a la voluntad popular.

“El Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) no es más que una vieja edición del indigenismo de Estado, no está hecho para respetar la voluntad de los pueblos y sus habitantes, sino para imponer los proyectos del Estado y de su jefe”, lanza.

Hace unos días, integrantes del Comité Nacional para la Defensa y Conservación de los Chimalapas presentaron ante el Poder Judicial de la Federación la solicitud de amparo

contra el Senado de la República, por violación del derecho de petición y audiencia, al cancelar de forma unilateral la realización del foro El Istmo de Tehuantepec: geopolítica y soberanía nacional a celebrarse en el Senado de la República.

El recurso lo presentaron el pasado 19 de junio, en la oficina de correspondencia común de los juzgados de distrito en materia Administrativa de la Ciudad de México, al no responder de forma escrita y pública, en un plazo razonable, oficio entregado y sellado, solicitando una explicación escrita y pública, respecto del por qué de la súbita cancelación del foro del cual el Comité era co-convocante.

Solicitaron fijar una nueva fecha para la realización del mismo, en la misma sede, el edificio del Senado. El recurso quedó foliado con el registro 01486/2019) y turnado al juzgado 13 de distrito en materia administrativa de la Ciudad de México.

Por su parte, Pedro Matar, coordinador de Asuntos Internacionales del Gobierno del Estado detalla que al momento el proyecto ejecutivo se encuentra al 95% y se trabajará en el estudio de factibilidad portuaria.

En entrevista añade que se encuentran en proceso de licitarse 12.5 kilómetros de la infraestructura ferroviaria para su modernización, con lo que se disminuirá de ocho a cuatro horas el traslado de Salina Cruz a Coatzacoalcos.

“Es un proyecto con factibilidad desde cualquier punto de vista, llegar a la construcción del Plan Maestro, el cual es la carta de presentación del país para la conectividad comercial desde el Istmo de Tehuantepec y calculamos se tenga el proyecto caminando en 2021”, calcula.

Matar sostiene que para ese año, para el que ya habrán pasado tres años del gobierno federal y será el ocaso del sexenio de Alejandro Murat, se tendrá la capacidad de mover de Salina Cruz a Coatzacoalcos 16 millones de toneladas de productos y 1.6 millones de contenedores.

“Es decir, eso le dejaría al estado una derrama económica superior a los 18 mil millones de pesos anuales, el potencial dependerá de la logística y no lo vamos a hacer al vapor sino con seriedad y responsabilidad”, detalla.

El funcionario estatal explica que la modernización tendrá un costo de 3 mil 200 millones de pesos aproximadamente y es recurso de la Federación, sumado a que se tendrá una zona franca para detonar el desarrollo del país.

Sin duda, el Corredor Interoceánico puede ser el motor de desarrollo del sur–sureste y parteaguas para el desarrollo comercial del país, “no vemos riesgos de inconformidad o resistencia, porque se están informando de las oportunidades y beneficios, además de que no tiene impacto ambiental”, expone.

En su momento, Alejandro Murat, gobernador del estado, afirmó que “en los próximos dos años con el anteproyecto que ya se tiene del desarrollo Interoceánico, se podrá generar el corredor logístico e industrial de valor agregado más importante o uno de los más importantes a nivel mundial”.

El desarrollo adicional en los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos requerirá una inversión pública estimada de 7 mil millones de pesos y unos 3 mil millones de pesos para el puerto de Salina Cruz y mil 500 millones de pesos para Coatzacoalcos.

“Nosotros estamos haciendo nuestra parte, trabajando coordinadamente con el presidente Andrés Manuel López Obrador y por supuesto ya trabajando con la empresa que fue asignada para realizar el proyecto ejecutivo, primero de las pendientes de las curvas del ferrocarril aproximadamente 60 kilómetros del tramo La Chivela a Mogoñe esperamos que ya arranque en este año”, explicó el mandatario.

“Vamos a generar el corredor logístico e industrial de valor agregado, que será uno de los más importantes a nivel mundial”, reiteró.

Indicó que al concluir estas acciones, Oaxaca se convertirá en uno de los canales de flujo comercial más importantes en el mundo, ya que mediante esta vía se podrá realizar para el 2022 la transportación de más de 40 mil toneladas de productos nacionales, generando una derrama de 30 mil millones de pesos.

En tanto, la organización Servicios para una Educación Alternativa (Educa) reveló que quienes se oponen a la construcción del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec tienen el derecho a interponer un juicio de amparo contra el proyecto del gobierno federal, que fomenta “el despojo de tierra, divisionismo, destrucción ambiental, violación de derechos, pérdida de la soberanía nacional y de la autodeterminación de los pueblos originarios”.

Lamenta que la zona se vaya a militarizar, luego que el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informó que en el Istmo se desplegarán tres coordinaciones generales de la Guardia Nacional, lo que implica el despliegue de decenas de elementos destacamentados en Juchitán, Tehuantepec y Ciudad Ixtepec.

Asimismo, en un pronunciamiento conjunto de varias organizaciones de la sociedad civil y municipios del Istmo alertan que para realizar el corredor Transístmico, el gobierno federal ha simulado la realización de una consulta indígena.

Únicamente buscan cubrir las apariencias, violándose las condiciones de ser un proceso previo, libre e informado, ya que desde hace meses el gobierno federal ha ofrecido a inversionistas europeos, asiáticos y norteamericanos la participación en el megaproyecto, señalan.

El colectivo de organizaciones subraya que con el megaproyecto se dejan de lado una vez más los intereses y derechos de los pueblos y se privilegia el interés de las grandes empresas nacionales y transnacionales.

Destacan que con el anuncio del megaproyecto de la realización de una consulta simulada, “es claro que el nuevo gobierno federal ha dejado de lado su discurso primero los pobres para, con engaños, seguir sirviendo a los intereses de los empresarios”.
Alertan que en los foros de la consulta simulada los representantes de los pueblos levantaron la voz diciendo que la modernización de puertos y del ferrocarril no benefician a las comunidades.

“Señor presidente López Obrador, a qué le teme cuando su gobierno se niega a brindar información precisa y amplia a los pueblos y comunidades afectadas directamente por este proyecto”, preguntan.

“Por significar despojo de tierras y aguas, daños ambientales, mayor inseguridad y un peligro para la soberanía nacional así como imposición que significa la violación para los derechos de los pueblos del Istmo le expresamos nuestro rotundo rechazo a este proyecto que es ni más ni menos la continuación de los proyectos de muerte impulsados por los gobiernos neoliberales”, rematan los opositores.

A finales del 2018, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en gira por el Istmo el Plan de Desarrollo del Istmo de Tehuantepec.

Obrador subrayó que toda la inversión en la zona será nacional, por razones estratégicas de soberanía, “no se abrirán convocatorias para ninguna empresa extranjera”.

Dijo que en 2020, el Istmo se declarará zona libre, “ya con la infraestructura modernizada, se bajará el IVA y el ISR a la mitad”.

Comunidad Portuaria con información de El Imparcial del Istmo

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