Acaba de concluir en Copenhague una conferencia internacional sobre el combate al terrorismo en alta mar, coauspiciada por el Colegio de Defensa de Dinamarca y el Colegio Nacional de Guerra de Colombia. Allí, la académica michoacana Adriana Ávila Zúñiga Nordfjeld expuso sobre el combate a la delincuencia organizada trasnacional dedicada al robo de hidrocarburos en el mar, a través de la aplicación del Código PBIP.

El panorama presentado por la especialista en el marco del programa científico para la paz y la seguridad de la OTAN es demoledor: hay una fuerte tendencia para el tráfico de drogas por los puertos del pacífico, mientras que el tráfico de armas ocurre mayormente a través de los puertos del golfo de México.

Otro de los hallazgos es que la tendencia para el tráfico de drogas es adherir el paquete con la droga en su interior a la proa de los barcos de la Marina mercante en los puertos de América Central, para que posteriormente otros miembros de esa organización delincuencial ingresen en botes pequeños pesqueros ilegalmente a las zonas marítimas restringidas de los puertos en México para que buzos profesionales recuperen las sustancias.

La investigadora de la World Maritime University de Malmo, Suecia, remarca que muy pocos puertos cuentan con buzos disponibles todo el tiempo para realizar inspecciones al casco de los barcos, por lo que la autora recomienda a las autoridades mexicanas la adquisición de drones submarinos para la inspección del casco de los buques en todos los puertos de México, ya que es más barato en su operación y representa menos riesgo que el uso de buzos de la Marina.

Respecto al robo de hidrocarburos en plataformas, Ávila Zúñiga Nordfjeld recomienda urgentemente que se extienda la aplicación del Código PBIP a plataformas fijas localizadas en la plataforma continental, para que jurídicamente adquieran la figura de terminal marítima y sean obligados a desarrollar evaluaciones y planes de protección, como lo requiere dicha reglamentación internacional a instalaciones y terminales portuarias. Además señala la tendencia al incremento en los ataques de tipo pirático (ya que teóricamente no puede llamarse piratería por ocurrir dentro de las aguas territoriales de un país) en el verano, durante el tercer trimestre del año.

Un reporte elaborado por la Sedena, presentado hace un mes a funcionarios del SAT y la Administración General de Aduanas, reconoce que en territorio mexicano, de sur a norte, existe una prevalencia de tráfico de drogas (mariguana, cocaína, drogas sintéticas y precursores químicos), en tanto que de norte a sur hay un flujo ilegal de armas y otros instrumentos generadores de violencia y actividades ilícitas.

La vigilancia en las fronteras y en los puertos requiere de más elementos y mejores tecnologías. Sin duda, la migración indocumentada ha generado que el tráfico de personas se convierta en un negocio lucrativo y que paulatinamente se convierta en delincuencia organizada, lo que para las autoridades federales implica mantener un despliegue robusto de coordinaciones operativas e interinstitucionales con las instancias involucradas en seguridad, procuración de justicia, salud, bienestar e información, que coadyuve a inhibir el contrabando de personas, armas y drogas.

El Economista

Asalto pirata en altamar a barco italiano no es el primero; hay al menos 200 casos: Autoridades

Proponen reorientar 300 mil mdp que serán para Dos Bocas y Tren Maya